Coaching

¿Qué es el coaching?

El coaching tiene su origen en el campo de los deportes con la figura del coach – entrenador, quién trabaja con equipos o individuos para lograr un desempeño extra-ordinario. El coaching organizacional y personal como disciplina genérica que se extiende más allá del campo de los deportes, surge de esta experiencia.

El objetivo del coaching es asistir a individuos, equipos y organizaciones para superar significativamente sus niveles presentes de desempeño y enfocar sus conversaciones y acciones hacia nuevos umbrales de posibilidades.

¿Cómo lo hace? El coach trabaja con el individuo o equipo, fundamentalmente en el dominio del lenguaje, con competencias tanto conversacionales como de escucha, en sesiones acotadas en un período de tiempo establecido previamente entre las partes.

El coach trabajará con el cliente (coachee) abordando también en mayor o menor medida aspectos emocionales y corporales para que sean aliados alineados a los objetivos del coachee en lugar de auto-limitaciones.

Coaching: la mirada ontológica

Los individuos y organizaciones trabajan bajo ciertos paradigmas que limitan sus acciones a lo que dichos paradigmas establecen como posible o no posible. Es en el dominio de las interpretaciones de las personas donde está el poder de la organización, pues lo que para alguien puede ser posible, para otro puede no serlo, o lo que alguien ve como un problema, otro lo ve como una oportunidad, dependiendo del tipo de observador que sea.
Partimos de entender que las personas no tenemos la capacidad de ver las cosas como son sino de interpretar como las vemos. En cómo vemos y, por consiguiente, cómo interpretamos lo que sucede, es donde reside en gran medida el umbral de lo posible.
El coach asiste en la brecha entre lo que se declara querer y lo que efectivamente se logra, ya que no hacemos lo que queremos sino lo que podemos, por lo cual es necesario para poder más, incrementar la mirada personal y organizacional.

Coaching organizacional: el poder del lenguaje

Postulamos que nadie llega más lejos de lo que sus relaciones le permiten. Por lo dicho, para lograr resultados diferentes se hace necesario tejer relaciones diferentes entre los miembros y partes que conforman la organización.
•¿Cómo inciden nuestros juicios en las relaciones personales?
•¿Es lo mismo un juicio que una afirmación?
•¿Hemos diseñado el modelo de comunicación que utilizamos (o nos utiliza) o fue simplemente heredado?
•¿Cómo logramos cambiarlo por uno más productivo?
•¿Qué aspectos éticos podemos implementar para lograr relaciones más productivas?
Cuando estas distinciones son aplicadas, producen un impacto sin precedentes en la organización. Un equipo sin coordinación, resta, mientras que la coordinación efectiva basada en un modelo de comunicación productiva, multiplica en el resultado.

El coaching, en pocas palabras, está diseñado para ser un camino de superación.